Los políticos son verdaderos encantadores de serpientes…

untitledNo me preocupa la honradez de los políticos, tampoco me preocupa la falta de ética de éstos. Lo que realmente me preocupa es la estupidez de los ciudadanos.

Aunque el nivel cultural de un pueblo es lo que marca su futuro, entiendo, que en muchas ocasiones el sentido común debería suplir a la carencia cultural, y educativa. Es increíble que alguien se crea que el dinero se fabrica por la noche…, o que piense que el dinero no es de nadie. En fin, con esos pensamientos no me extraña que algunos se crean que se puede hacer una política social sin ingresos proveniente de procesos productivos.

¿Realmente, hoy día, es lógico que estemos hablando de políticas de izquierdas, y de políticas de derechas?. No sería mucho más solidario que se aplicaran; POLÍTICAS PARA EL BIENESTAR SOCIAL DE TODOS LOS CIUDADANOS, tanto de izquierdas, como de derechas.

Entiendo que es harto complicado, ya que no todas las personas (ciudadanos) parten de la misma línea de salida, es decir; imaginemos que se convocan plazas para ganar un millón de euros al día, -increíble-, pero hagamos un ejercicio de inocencia, y lo vamos a creer. Si la convocatoria lo recepciona una persona con cierta cultura, lo asumirá con buen ánimo, pero por el contrario, si la convocatoria lo recibe una persona con cierto analfabetismo, intentará por todos los medios hacer ver a sus iguales que eso no es justo, y por lo tanto se creará un conflicto social reclamando igualdad de oportunidades para las distintas clases sociales. ¡Esto ya se superó antaño!, y si no que se lo digan a todos los políticos de izquierdas, que todos provienen de clases sociales más, o menos bajas, y todos tienen sus carreras. Lo que deberían hacer éstos es preguntar a sus progenitores como lo hicieron.

Los políticos tiene un problema, y los ciudadanos también, es decir, si un licenciado en derecho tiene que aprender economía en dos tardes, pues claro, ocurre, lo que ocurre, que no es otra cosa que para incrementar el bienestar social suben los impuestos, y me pregunto: ¿esta gente está preparada para dirigir una nación?

Para entendernos: el bienestar social, es a política económica, lo que el consumo, es a ingresos.

¿Qué quiere decir esto?: que el dinero es un bien escaso, y no se genera gratis, sino, que dinero se compra, y tiene su precio. Ese precio tiene mucho que ver con la confianza que tengan en nuestro País los que nos prestan dicho dinero.

Para abundar más en este asunto, diremos, que en la contabilidad nacional como en cualquier otra contabilidad, existen los ingresos, y los gastos, pues bien, los ingresos obviamente provienen de los impuestos que nos imponen a los ciudadanos, es decir, para dicho ciudadano los impuestos suponen una merma en su capacidad de gasto, ¿y que pasa si no gasta?, pues que no hay consumo.

Pues bien, esto quiere decir que las empresas (tiendas) no venden. ¿Y que pasa si las empresas no venden? pues lo que pasa, es que se paraliza la fabricación de productos. ¿Y que pasa si no se fabrica? pues pasa, que se tienen que despedir empleados porque no se les puede pagar, ya que si se les mantuviese en plantilla los costes superarían a los ingresos, esto supondría la quiebra por lo que la fábrica tendría que cerrar.

En cualquier empresa de ámbito privado los presupuestos se desarrollan a partir de los ingresos. En la contabilidad nacional de un país no funciona así, funciona a partir de unas necesidades sociales que generan gastos, y a partir de ahí, los ingresos a través de los impuestos.

Por lo tanto, debemos ser conscientes de lo que supone un gasto desmesurado, e innecesario, como por ejemplo, el que se genera en Cataluña con la falacia de las embajadas.

Por lo tanto, debemos ser conscientes que existen gastos necesarios, y gastos innecesarios, y desarrollarlos con responsabilidad.

Cuando hablamos de cubrir gastos, y no disponemos de suficientes ingresos ocurren dos circunstancias:

– Nos inventamos mas impuestos, o generamos déficit que incrementa la deuda.

– La deuda se considera el montante, es decir, capital mas intereses, (más gastos para nuestras espaldas). Es decir, para pagar toda la deuda acumulada hay que incrementar los ingresos (más impuestos), o disminuir los gastos (quitar beneficios sociales)

Además, si subimos los impuestos quitamos al contribuyente poder adquisitivo, por lo que baja el consumo de estos, y esto significa:

– que no se generan ingresos (más impuestos)

– que se generan más desempleo (gastos)

– que se generan más deuda (gastos)

Por lo tanto se deben hacer políticas económicas para generar consumo, y se me ocurre que una de las políticas más efectivas para generar consumo es:

– Bajar impuestos

Por lo que si se genera consumo, inmediatamente se genera empleo, puesto que aumenta la demanda de fabricación.

Pero debemos tener claro, quién es el actor social que genera empleo. Evidentemente son los emprendedores, y los empresarios. Nunca generan empleo productivo, ni los estados, ni los gobiernos. Por consiguiente, hay que mimar a los empresarios, y a los emprendedores, disminuyendo las cargas impositivas, e incentivando el empleo vía desgravaciones. Y por supuesto, diseñando políticas concienciativas dirigidas a la necesidad de aunar objetivos conceptuales entre trabajadores, y empresarios.

Los empresarios jamás despedirán a un trabajador que sea productivo, porque entre otras cosas sería absurdo, ya que los empresarios son inversores productivos. Ir en contra de estos actores principales sería como matar a la gallina de los huevos de oro.

Y por ultimo, otra de las medidas que cualquier estadista solvente debería instaurar urgentemente es: “la excelencia en la educación”. Es tan importante, como que sin esta medida los empresarios tendrían un verdadero problema a la hora de contratar.

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