Con buenos principios, y buena educación lograremos cambiar la sociedad…

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Cuanto daño han hecho a la sociedad esos padres permisivos en exceso -estoy generalizando- basándose engañosamente en lo mal que lo habían pasado ellos en la posguerra. Estas personas han creado verdaderos monstruos sin principios, sin cultura del esfuerzo, sin ambición -que no egoísmo- sin espíritu de lucha -que no de guerrillero- en resumen; pasando y relativizando todo.
Con estos mimbres construimos esta cesta que se torna muy peligrosa. Por ejemplo; la gran oleada de robos en domicilios particulares, desde hace años los actores principales son las bandas provenientes de países con regímenes totalitarios, donde castigan los actos delictivos, por lo que vienen a España en busca de un régimen más permisivo.

Aquí se les abren las puertas de par en par para que delincan, digo esto, porque no se les controla, porque cuando les detiene la policía, los jueces -poder judicial- les pone en libertad -debe ser para que delincan de nuevo-, y si no es así, no lo entiendo…, además, si por una puñetera casualidad les enchironan, la justicia -derechos humanos(1)-  les ofrece celdas cómodas con televisión gratuita(2) y, para que no se incomoden los delincuentes se les ofrece la posibilidad de estudiar una carrera universitaria como premio a su buen comportamiento(3), y eso no es todo, cuando se les ponen en libertad -cumpliendo 1/3 de la condena- el estado, les pasa una asignación económica mensual(4), es decir, les pagamos con nuestros impuestos.

                                                                  ¡Esto es una locura!

Pero todavía hay más, el ciudadano honrado que con muchísimo esfuerzo se compra/alquila una casa, y ahorra para comprarse un televisor, etc., se convierte en empresario autónomo, ya que da trabajo, e ingresos al delincuente.

De todo ello, me preocupa:
1.- La forma normalizada en que conviven con esta situación; los delincuentes -los ejecutores-, los distintos gobiernos -poder legislativo-, y los ciudadanos honrados -los sufridores-. ¿Y que pasa cuando los delincuentes son reincidentes, y los jueces -poder judicial- los dejan en libertad? ¿es para que sigan delinquiendo?, ¿o como esto?

2.- ¿Por qué no exigimos una indemnización al gobierno cada vez que nos roben los delincuentes reincidentes?

Ahora hablando en serio, ¿para que pagamos los impuestos, si tenemos que contratar una compañía de seguridad, que para más inri, no puede hacer nada porque no tiene potestad y, deben avisar a la Policia para que ejecuten la detención? en fin, no digo más que me estoy cabreando -esto si es para estar indignado-

(1) ¿Derechos humanos para quién?
(2) En los hospitales hay que pagar.
(3) Hay familias que no se pueden permitir el lujo de pagar las tasas universitarias en la universidades públicas.
(4) Los distintos gobiernos están liquidando los fondos para pensiones de la Seg. Soc. porque no hay dinero.

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El Vendedor

cache_6833518Históricamente, el mundo de las ventas se concebía como la salida natural a la desesperación de todo aquel que no encontraba trabajo. En España, a la profesión de vendedor se incorporaba todo aquel desprovisto de profesión definida, pero que, sin embargo, contaba con un gran ímpetu y ganas de trabajar, además de la aspiración de ganar dinero —algo muy loable.

Por lo tanto, al carecer tales personas de base académica y profesional, las empresas no solían preocuparse de ocuparse de su formación. Lo que también contribuía a avivar el fuego era el hecho de que la profesión de vendedor tampoco estaba muy definida, imprecisión que tuvo como consecuencia que la formación comercial y de ventas, sencillamente, fuera inexistente.

Con el pasar del tiempo y la entrada de multinacionales extranjeras, la situación fue experimentando cambios. Estas empresas sí que se preocupaban y se ocupaban de la formación de sus empleados. A modo ilustrativo, pondré como ejemplo una multinacional estadounidense —donde estuve trabajando durante veinte años—, que se ocupaba de impartir a todos los empleados de nueva incorporación un curso denominado Curso de nueva entrada. El curso tenía una duración de un mes en horario laboral, es decir, ocho horas diarias.

La compañía impartía el curso tanto a los que había contratado como vendedores como a los que había contratado para puestos de rango directivo, administrativo, técnico, etc., ya que era imperativo pasar un mínimo de un año por el Departamento comercial como Vendedor geográfico. Esto era así, más que nada, para que se conociera de primera mano la dificultad que entrañaba las relaciones interpersonales y, por supuesto, las relaciones con los clientes. De este modo, se logra respetar y valorar el trabajo que realiza el Vendedor profesional en toda su magnitud; en concreto, para evitar, en la medida de lo posible, las oportunas envidias que pueden suscitarse a finales de cada mes en torno al buen Vendedor.

Hasta cierto punto, la falta de formación y de capacitación de los Vendedores podría estar justificada, teniendo en cuenta que la figura del Vendedor es de muy reciente creación. Realmente aparece en la primera mitad del siglo xx, a partir de las dos guerras mundiales y el periodo de entreguerras, con la caída bursátil de Wall Street y la Gran Depresión, época en que cayeron los niveles de consumo.

En este momento es cuando se necesitaba vender de verdad. Fue por ello que los Empresarios comenzaron a contratar personas, para que visitaran a todos los posibles clientes, promover sus productos y vender de cualquier manera.

A esa forma tan agresiva de penetrar el mercado se le denominó “ventas a presión”, para lo cual el Vendedor debía dominar ciertas técnicas, además del proceso de venta o estrategia que debía seguir: Prospección, Presentación de la propuesta, Negociación y Cierre.

Solo 1.000€…

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Me encanta que los “padres de la patria” empiecen a preocuparse por hacer aflorar el dinero negro -me parece perfecto- pero, ¿por qué en vez de hacer las cosas a medias, no lo hacen bien desde el principio? ¿quizá será porque no saben? ¿quizá por falta de ganas de trabajar duro? ¿quizá por falta de interés por el bienestar de los ciudadanos?, ya que el bienestar de los “padres de la patria” lo tienen asegurado.

Yo lo veo de la siguiente manera; si al ciudadano le das la opción de desgravar lo que paga de más por exigir la factura (IVA), se recaudaría también más -hagan las cuentas- pero, si por el contrario no me aporta ningún beneficio pagar el IVA, es decir, -solo como un más coste- ¿por qué se va a solicitar la factura? -esto sería de tontos- ¿si, o no?

Esta situación me da la sensación como que para recaudar más con el fin de asegurarse los “padres de la patria” cobrar las pensiones/rentas vitalicias lo hicieran de una forma alocada y sin pararse a estudiar ni por un minuto las repercusiones “causa/efecto”

Seamos sinceros, ¡ya no hay economistas! de hecho ahora se denominan ADE’s. Desde mi punto de vista estos licenciados son elementos de la ciudadanía que estudian para ser funcionarios y, trabajar y estudiar lo menos posible -ley del mínimo esfuerzo- ¡que vergüenza! y, ¡que peligro!

¿Recuerdan lo que hacían los antiguos monarcas para hacer la guerra de conquista de territorios? Pues bien, lo mismo hacen nuestros políticos, esquilmar al pueblo a base de impuestos hasta dejarles en la mismísima miseria… que fácil ¿verdad?. De esta manera cualquiera puede erigirse como “padre de la patria” aunque sea un oncebrutos.

Como ejemplo de que los “padres de la patria” solo piensan en ellos mismos imaginemos a un ciudadano normal, de esos que cobran 1.000€/mes, que cuando la empresa le ingresa la nómina en el banco estos ingresos han tributado en el IRPF, SS, Desempleo, etc. y, cuando entra en el banco también tributa ante hacienda, más lo que cobra el banco por realizar la gestión de tus dineros, y al final te preguntas; ¿para quién trabajo? ¿y para qué?

Y ahora vamos a intentar comprender el por qué del nuevo invento de los sesudos “padres de la patria”, y lo vamos hacer mediante un sencillo planteamiento del problema que se le crea al sacrificado ciudadano.

Enunciado del problema; ¿Qué podría hacer un ciudadano mil-eurista, si éste quisiera ahorrar 50€ de los ingresos provenientes de esa nómina mensual, con el propósito de comprar en su día un bien necesario, y que dicho bien tuviera un coste superior a 1.000€?

Ahora viene la solución; hace unos pocos días, este asalariado tenía dos opciones: una; guardarlo en el colchón, y dos; abrir otra cuenta bancaria para guardar los ahorros, ahora, esta última sería la única solución válida, pero mira por dónde; TAMBIÉN TRIBUTA ante hacienda y, tiene GASTOS BANCARIOS, es decir, que por un salario mil-eurista tributa infinitas veces… ¿Que lectura sacan de este escenario?

Y toda esta situación : ¿Hasta cuando? y ¿Hasta cuánto? tenemos que asumir esta situación “progresiva” y “progresista”

Como reflexión; no sería mejor crear puestos de trabajo para incrementar los ingresos, y disminuir los gastos, ¿como?; incentivando la contratación rebajando la presión fiscal a los empresarios y autónomos con lo que se incrementarían los ingresos del erario, tanto vía IRPF, como vía SS. De esta manera disminuiría el paro, ya que habría necesidad de incrementar la fabricación de bienes al incrementarse el consumo, este punto es vital para que también se incrementara la contratación, y por ende, se rebajarían sustancialmente los gastos por desempleo.

RESUMEN:
Más personas cotizando, igual a mayores ingresos para el erario, y menor necesidad de incrementar la presión fiscal al ciudadano, por lo que éste tendrá mayor disponibilidad para el consumo, y por lo tanto las fábricas estarán a pleno rendimiento y, en vez de despedir personal lo que harían sería contratar. Esta es la única forma de perseguir el pleno empleo, y por ende el tan manido bienestar social.