Pensamientos…

Hasta mis propios allegados me afean el hecho de ser tan negativo, seguramente lo que quieren decir es que no sea tan crítico.

Lo que ellos promulgan es que me deje llevar por los cambios sociales, es decir, como si los cambios sociales se produjeran por arte de magia.

¡Pues no!, los cambios los realizamos entre todos, unos cambios se producen por acción directa y, otros cambios se producen por acción indirecta, es decir, sin saber sus consecuencias como es el caso. Por ejemplo, ¿Qué está pasando con el verbo “oír”?, ¿Quién permite que por acción indirecta (incultura) desaparezca?

  • No te oigo (correcto)
  • No te escucho (incorrecto) a no ser que seas un maleducado, o estés enfadado con la persona que te habla y no quieras escucharla.

 

Ya no diremos… “¡escúchame por favor!”, o “¿me oyes bien?”

 

Estos cambios en la lengua cervantina, y sin permiso alguno lo realizan personas que tienen en sus manos la educación complementaria para el pueblo, ya que poseen un micrófono en su poder y, ejercen sobre los oyentes o televidentes una influencia muy importante como medio de comunicación.

Por lo tanto, los poderes públicos deberían tomar cartas en el asunto, éstos, tienen el mandato supremo de velar por todo aquello que puedan causar en la ciudadanía un mal endémico. Nos encontramos en un momento socio-cultural muy peligroso, el nivel cultural es muy bajo, los agentes que mueven el mercado lo que quieren es vender, y el cliente objetivo es el que es, por lo tanto, se debe prestar muchísima atención a l0as consecuencias que puede acarrear la inacción en estos acontecimientos.

La prueba de todo esto que digo lo tenemos en los medios de comunicación a través de la programación diaria, por ejemplo, la cantidad de tertulias, la calidad de los tertulianos que rellenan estas tertulias.

Cuando se profesionalizan cosas que no se deben profesionalizar, como por ejemplo; los tertulianos, ocurre lo que ocurre. Los tertulianos deberían ser expertos en los asuntos que se tratan, porque ya se sabe, “aprendiz de mucho, maestro de nada”.

Otra cosa que no se debería profesionalizar es la política, ya que en la política no se trabaja, no se aprende, solo se aplica, y pregunto; ¿Que puede aplicar alguien que no tiene experiencia en nada?

¿Qué es la experiencia en política? Para entrar en política se debería estar en posesión de un bagaje importante en los menesteres sociales, culturales, empresariales, económicos, etc., y no solo de dirección política, más aún, cuando tampoco se tiene experiencia en esto último, sobre todo en este último periodo de la historia. En este último periodo histórico no existe “pensamiento intelectual” en las universidades, lo que existe es “oportunismo del pensamiento” basado en la teoría del sin esfuerzo intentando llegar cuanto antes allí sin importar la formula que se asuma. Estamos en un momento social muy peligroso, se está invitando a que participen en una competición de élite, a grupos que nunca se les ha preparado para ello.

Por lo tanto, el axioma de “cuanto peor mejor” se da en todos sus extremos. La ideología socio-política que ha pergeñado esta situación ha hecho sus deberes muy bien, y nadie ha querido darse cuenta de la estrategia, todos lo veían venir, pero nadie ha hecho nada por evitarlo. Lo único en lo que han centrado sus esfuerzos es en forrarse cuanto antes, porque como decían antes “ya verás cuando vengan los míos…” y estos míos, al final han llegado desde lugares remotos…

 

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El Empresario

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En la actualidad, estamos inmersos en una situación que en un principio recibió la calificación de “crisis económico-financiera”, consideración que muchos siguen creyendo hoy. Sólo unos pocos, manifestamos nuestro convencimiento de que se trata de un “cambio de modelo estructural”: la oferta incrementa, la demanda decrece, los consumidores tienen acceso ilimitado a cantidades ingentes de información —la red virtual de hoy nos permite tener cuanto deseamos al alcance de los dedos— y los compradores corporativos muestran una mayor preparación en cultura de compra. Como resultado de ello, las estrategias comerciales deben evolucionar e incorporar innovaciones.

Como ya indiqué en su momento, resulta imprescindible retomar los valores que antaño nos hicieron prosperar. Los mismos valores que hoy pueden provocar que el conglomerado empresarial de la pequeña y mediana empresa renazca de sus propias cenizas como el ave Fénix. Pero, por supuesto, incorporando en esta ocasión un nuevo valor: la formación hacia los negocios. Elemento que se instituirá como base para la innovación y creación de nuevos proyectos: el inicio de nuevos caminos.

Fórmula para la prosperidad empresarial

Existen fórmulas encaminadas a lograr el éxito económico-empresarial. Una de estas fórmulas, consiste en que los dos actores principales, estos son, el Empresario/Emprendedor y el empleado, visualicen el futuro conjuntamente con un único objetivo: fomentar el crecimiento de la empresa en tanto que unidad familiar, y no como creación y desarrollo particulares.

La empresa, como tal, es un ente abstracto. No ocupa más que un apunte en el Registro mercantil, como ya indicamos en el apartado pertinente. Lo que resulta verdaderamente trascendental, por tanto, es la filosofía que la vamos a insuflar a través de la calidad en todas sus variables.

Con variables me refiero a aquellas que se encargarán de proyectar la imagen de la empresa en el mercado, mediante las actitudes y aptitudes individuales de cada uno de sus empleados. Lo más importante de una empresa son los profesionales que la conforman.

Con esto tampoco se pretende decir que el producto o el servicio que se ofertan pase a un segundo término, sino que simplemente constituyen el medio o canal a través del cual se producirán las transacciones, y, por ende, obtener los ingresos que garanticen la existencia y desarrollo de la empresa.

Los ingresos se repetirán en tanto en cuanto los profesionales que integran la empresa transmitan respeto hacia el Cliente y la hagan acreedora de la confianza de los mismos. En todo caso, asegurando que tales profesionales cuentan con una cualificación cada vez más competente y que se cumplan las expectativas del Cliente: satisfacer sus necesidades.

De esta manera, también se logra que tanto Empresario como empleado satisfagan sus necesidades: el empresario obtendrá el Retorno de la inversión previsto y, el empleado, por su parte, conservará su Bienestar y Calidad de vida a través de la seguridad de consecución en el puesto trabajo.

En definitiva: o recorren el camino de la mano o el fracaso está cantado. La salud de la empresa depende de todos y cada uno de los empleados que la constituyen; en el entendido, por supuesto, de que el empresario se encuentre a la altura de las circunstancias.

Lo acuciante en el momento presente es que los empleados —insisto: todos, sin excepciones— cuenten con la debida cualificación y capacitación que les permita atender adecuadamente al verdadero garante de la buena marcha de la empresa: el Cliente.

De dicha cualificación dependerá:

  • La fidelización de los clientes.
  • El incremento de los resultados económicos de la empresa.
  • Evitar rotaciones de empleados, conservando un nivel alto de motivación.

Tras las razones expuestas, deberíamos estar todos de acuerdo en la relevancia que supone contar con empleados debidamente capacitados, que hayan adquirido tales conocimientos mediante una formación adecuada por Formadores cualificados.

Como conclusión de este apartado, me gustaría transmitir que debemos ser conscientes de que la salud de la empresa queda subordinada a los esfuerzos individuales de cada uno de los empleados, cuya suma colectiva quedará agrupada en un único acto que estará focalizado hacia la principal fuente de ingresos, el nutriente que permite mantener a la empresa viva y en crecimiento: el Cliente.

La plantilla con la que contamos, ¿está adecuadamente formada para satisfacer las necesidades del Cliente?

Desde mi más profundo respeto y admiración hacia todos los empresarios: ¡no!

Y me atrevo a expresar esta respuesta tan rotunda desde la perspectiva que me he ido forjando tras los más de treinta y cinco años como profesional y experto conocedor del entorno comercial y empresarial.

La capacitación de todos los empleados respecto de cómo mantener satisfecho al Cliente y, por ende, invitarle a que siga depositando su confianza en ellos, es indiscutiblemente… ¡insuficiente!

La fragilidad del ser humano

El ser humano es extremadamente frágil. Nos creemos que somos irrompibles, indestructibles, ¡y no!, nuestra maquinaria perfecta, se torna en imperfecta en cuanto que nos descuidamos…

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Al ser conscientes de tal imperfección perdemos el norte, nos desorientamos, nos desquiciamos, ¿por qué ocurre esto?, esto ocurre por la pérdida de valores, porque sin éstos, estamos perdidos, no sabemos que dirección tomar.

Es curioso, pero cuando el ser humano pierde su sitio, comienza su autodestrucción, es decir, pide a gritos que ejecuten la eutanasia, pero, el ser humano es cobarde y, esa misma cobardía no le permite asumir la muerte -sufrimiento- como algo natural, por esa misma razón para luchar contra la misma se convierte en el depredador más terrible para su propia especie, pero, ¿en soledad? con la fuerza que da el poder de la razón, o necesita pertenecer a un grupo -masa- para que de esa manera poder sobrevivir en una sociedad sin principios -sin valores- y, como una sola voz camuflada en la masa, reivindicar sus derechos, eso sí, “derechos”, nunca las obligaciones.

Las obligaciones imponen respeto, dan miedo, requieren esfuerzo, y al final, ¿para qué?, para tener que competir, uf… que pereza…

“La competencia es la formula que sirve para discriminar los que se esfuerzan de los que no se esfuerzan con un solo objetivo: conseguir la excelencia”

“Todo aquello que realmente merece la pena conseguir, requiere esfuerzo que no todos están dispuestos aportar…”

¿Es importante la excelencia en la gestión empresarial?

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Sin pretender hablar de política, ni de políticas debo decir que el gobierno de la Comunidad de Madrid me ha salvado la vida. Esta aseveración puede sonar excesivamente pragmática, pero es la pura realidad.

En el mes de diciembre de 2015, recibí en mi domicilio una carta invitándome a realizar una prueba para la prevención del Cáncer de colon, y recto.

Pues bien, yo me inscribí en dicha prueba, y mira por donde, dio “positiva”. Y, ¿por qué hablo de la “buena gestión”?, porque además de ahorrar unos cuantos miles de euros a los ciudadanos, salva vidas, que para un servidor es lo más importante.

También debo hablar de forma muy positiva de la profesionalidad de los médicos, enfermeras, y personal auxiliar del Hospital Universitario La Paz, que se desviven por dulcificar tan duro momento con palabras de aliento, y acciones delicadas, y no nos olvidemos; la actitud en esta enfermedad es muy importante.

Por lo tanto, y en resumen; la gestión empresarial lo es todo para el bienestar de toda una sociedad que confía -como no puede ser de otra manera- en los dirigentes que marcan la pauta…

 

Los políticos son verdaderos encantadores de serpientes…

untitledNo me preocupa la honradez de los políticos, tampoco me preocupa la falta de ética de éstos. Lo que realmente me preocupa es la estupidez de los ciudadanos.

Aunque el nivel cultural de un pueblo es lo que marca su futuro, entiendo, que en muchas ocasiones el sentido común debería suplir a la carencia cultural, y educativa. Es increíble que alguien se crea que el dinero se fabrica por la noche…, o que piense que el dinero no es de nadie. En fin, con esos pensamientos no me extraña que algunos se crean que se puede hacer una política social sin ingresos proveniente de procesos productivos.

¿Realmente, hoy día, es lógico que estemos hablando de políticas de izquierdas, y de políticas de derechas?. No sería mucho más solidario que se aplicaran; POLÍTICAS PARA EL BIENESTAR SOCIAL DE TODOS LOS CIUDADANOS, tanto de izquierdas, como de derechas.

Entiendo que es harto complicado, ya que no todas las personas (ciudadanos) parten de la misma línea de salida, es decir; imaginemos que se convocan plazas para ganar un millón de euros al día, -increíble-, pero hagamos un ejercicio de inocencia, y lo vamos a creer. Si la convocatoria lo recepciona una persona con cierta cultura, lo asumirá con buen ánimo, pero por el contrario, si la convocatoria lo recibe una persona con cierto analfabetismo, intentará por todos los medios hacer ver a sus iguales que eso no es justo, y por lo tanto se creará un conflicto social reclamando igualdad de oportunidades para las distintas clases sociales. ¡Esto ya se superó antaño!, y si no que se lo digan a todos los políticos de izquierdas, que todos provienen de clases sociales más, o menos bajas, y todos tienen sus carreras. Lo que deberían hacer éstos es preguntar a sus progenitores como lo hicieron.

Los políticos tiene un problema, y los ciudadanos también, es decir, si un licenciado en derecho tiene que aprender economía en dos tardes, pues claro, ocurre, lo que ocurre, que no es otra cosa que para incrementar el bienestar social suben los impuestos, y me pregunto: ¿esta gente está preparada para dirigir una nación?

Para entendernos: el bienestar social, es a política económica, lo que el consumo, es a ingresos.

¿Qué quiere decir esto?: que el dinero es un bien escaso, y no se genera gratis, sino, que dinero se compra, y tiene su precio. Ese precio tiene mucho que ver con la confianza que tengan en nuestro País los que nos prestan dicho dinero.

Para abundar más en este asunto, diremos, que en la contabilidad nacional como en cualquier otra contabilidad, existen los ingresos, y los gastos, pues bien, los ingresos obviamente provienen de los impuestos que nos imponen a los ciudadanos, es decir, para dicho ciudadano los impuestos suponen una merma en su capacidad de gasto, ¿y que pasa si no gasta?, pues que no hay consumo.

Pues bien, esto quiere decir que las empresas (tiendas) no venden. ¿Y que pasa si las empresas no venden? pues lo que pasa, es que se paraliza la fabricación de productos. ¿Y que pasa si no se fabrica? pues pasa, que se tienen que despedir empleados porque no se les puede pagar, ya que si se les mantuviese en plantilla los costes superarían a los ingresos, esto supondría la quiebra por lo que la fábrica tendría que cerrar.

En cualquier empresa de ámbito privado los presupuestos se desarrollan a partir de los ingresos. En la contabilidad nacional de un país no funciona así, funciona a partir de unas necesidades sociales que generan gastos, y a partir de ahí, los ingresos a través de los impuestos.

Por lo tanto, debemos ser conscientes de lo que supone un gasto desmesurado, e innecesario, como por ejemplo, el que se genera en Cataluña con la falacia de las embajadas.

Por lo tanto, debemos ser conscientes que existen gastos necesarios, y gastos innecesarios, y desarrollarlos con responsabilidad.

Cuando hablamos de cubrir gastos, y no disponemos de suficientes ingresos ocurren dos circunstancias:

– Nos inventamos mas impuestos, o generamos déficit que incrementa la deuda.

– La deuda se considera el montante, es decir, capital mas intereses, (más gastos para nuestras espaldas). Es decir, para pagar toda la deuda acumulada hay que incrementar los ingresos (más impuestos), o disminuir los gastos (quitar beneficios sociales)

Además, si subimos los impuestos quitamos al contribuyente poder adquisitivo, por lo que baja el consumo de estos, y esto significa:

– que no se generan ingresos (más impuestos)

– que se generan más desempleo (gastos)

– que se generan más deuda (gastos)

Por lo tanto se deben hacer políticas económicas para generar consumo, y se me ocurre que una de las políticas más efectivas para generar consumo es:

– Bajar impuestos

Por lo que si se genera consumo, inmediatamente se genera empleo, puesto que aumenta la demanda de fabricación.

Pero debemos tener claro, quién es el actor social que genera empleo. Evidentemente son los emprendedores, y los empresarios. Nunca generan empleo productivo, ni los estados, ni los gobiernos. Por consiguiente, hay que mimar a los empresarios, y a los emprendedores, disminuyendo las cargas impositivas, e incentivando el empleo vía desgravaciones. Y por supuesto, diseñando políticas concienciativas dirigidas a la necesidad de aunar objetivos conceptuales entre trabajadores, y empresarios.

Los empresarios jamás despedirán a un trabajador que sea productivo, porque entre otras cosas sería absurdo, ya que los empresarios son inversores productivos. Ir en contra de estos actores principales sería como matar a la gallina de los huevos de oro.

Y por ultimo, otra de las medidas que cualquier estadista solvente debería instaurar urgentemente es: “la excelencia en la educación”. Es tan importante, como que sin esta medida los empresarios tendrían un verdadero problema a la hora de contratar.

Que importancia tienen los valores para la prosperidad de una sociedad? sabiendo que la sociedad somos todos nosotros…

Cuán importantes son los VALORES para ser felices, para estar en una sociedad próspera, y sin complejos.

Por ejemplo; el RESPETO como valor, el respeto hacia las personas, el respeto por la historia, el respeto hacia la cultura, en fin, EL RESPETO con mayúsculas.

Hoy 12 de octubre he oído cosas que no he querido escuchar, porque me chirriaba, cosas que demostraban que personas que presumiblemente habían estudiado una carrera universitaria, no sabían colocar la historia en el tiempo, y en el espacio, o lo que sería peor, pretendían engañarnos?, en definitiva, yo lo he entendido como falta de respeto.

Para mi los valores son el perfilado que a modo de escultura nos aportan los progenitores y educadores en el periodo inicial de la existencia vital.

Desde que nacemos estamos forjando una personalidad determinada. Desde la concepción del feto, hasta la puesta de largo se están recibiendo impactos inconscientes por parte de la familia, y del entorno. Todos estos impactos darán forma a la personalidad.

Al mismo tiempo no hay que confundir los valores, con educación académica, aunque sí tienen mucho que ver, digamos, que si los valores como pueden ser; el respeto, y el esfuerzo se han forjado correctamente, entonces, éstos los trasladaremos a la educación académica, al igual que a todos los ámbitos de nuestra vida.

Los valores es un bien que se recibe gratuitamente, sin consciencia del hecho, es decir, por imitación, y sin esfuerzo, mientras que la cultura adquirida por métodos académicos se adquieren con esfuerzo.

Existe una leyenda popular generalizada sobre la cultura, la cual dice; que disponer de un título universitario es igual a ser culto, y desde mi punto de vista no es así. La Cultura es la que nos concede la autonomía para tomar decisiones trascendentes durante nuestra vida, con criterio propio, y sin que los demás dirijan nuestras decisiones.

Como conclusión diría, que los valores son de suma importancia para hacer que las sociedades prosperen, teniendo claro una cuestión importante; que disfrutamos de unos derechos, pero también de unas obligaciones.

De nada sirve el derecho de disponer de un trabajo digno, si cuando lo tenemos no lo valoramos y no luchamos por hacer crecer a la empresa. Tampoco sirve de nada el derecho a la educación, si cuando tenemos la oportunidad de aprender no lo hacemos, y nos dedicamos a cubrir el expediente eludiendo el esfuerzo.

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Apostemos por formarnos como personas…

Hacer un blog no es fácil, pero es necesario…

Sin título

Martes y 13, no apto para supersticiosos, pero si para aquellos que creen en la superación, la constancia y la trasparencia… Eso es y será este Blog que hoy comenzamos en la web de La Autocrítica Comercial. Una bitácora digital, cuaderno de bitácora, ciber bitácora, ciber diario, web blog, weblog o simplemente una ventana al mundo exterior donde uno o varios autores publicarán cronológicamente textos o artículos, apareciendo primero el más reciente, donde el autor conservará siempre la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente y donde suele ser habitual que los propios lectores participen activamente a través de los comentarios. Nuestro blog servirá para publicar ideas propias y opiniones de terceros sobre diversos temas.

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